El 19 de septiembre de 1985, a las 7:19 de la mañana, en 90 segundos, la Ciudad de México experimentó su transformación más radical: 30 mil inmuebles destruidos, más de 2 millones de metros cúbicos de escombro, miles de muertos.

El sismo derribó estructuras físicas, sociales y mentales, cambió nuestra mentalidad colectiva. Pudimos sobrevivir acercándonos al vecino, confiando los unos en los otros, practicando la autogestión, apropiándonos del espacio público. Hubo que escarbar con las manos, acampar en las calles, donar cobijas, repartir alimentos, recuperar cuerpos, improvisar…

La radio fue el único medio masivo por el cual fue posible informar de manera inmediata del evento.

Escogimos recordar el capítulo que más nos exigió como comunidad y que más ha alterado la forma de concebir nuestro espacio para presentar un nuevo subespacio: Radio Amigos.